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Irak 2007: Rise of the machines

La semana pasada se anunció el despliegue de los primeros robots equipados con armas de fuego, por parte de Los Estados Unidos, en Irak. Por primera vez en la historia de los conflictos bélicos un robot armado patrullará una zona de conflicto; es decir, en cualquier momento nos toparemos con la noticia de la primer muerte causada por un robot diseñado para matar. Es pues, el inicio de la robótica asesina, el triste presagio de muchas películas de ciencia-ficción.
Aquí es cuando uno lamenta que las tres leyes de la robótica no hayan trascendido la literatura. El escritor Isaac Asimov fue el encargado de acuñar estas tres directivas, que a continuación enlisto:
1) Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
2) Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.
3)Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.
Si bien en un principio los robots-soldado serán controlados por control remoto, necesitando la autorización de un humano para abrir fuego, estás maquinas son capaces de operar de manera totalmente autónoma debido a sus múltiples cámaras y sensores con los cuales podrán identificar y eventualmente eliminar al enemigo.
Todo esto constituye no sólo el inicio de uno de los temores más exacerbados del ser humano -el ser capaz de producir máquinas diseñadas específicamente para matar- sino que irónicamente constituye un peldaño más en el proceso de “deshumanización” de la guerra. No son más seres humanos asesinando seres humanos, sino “maquinas inteligentes” haciendo el trabajo sucio, ayudando a minimizar culpas y cargos de conciencia. Adiós al combate cuerpo a cuerpo: démosle paso a la guerra virtual ejecutada por unos nerds sentados cómodamente en una sala de cómputo; ellos son los verdaderos guerreros del futuro, adoctrinados no en el campo de entrenamiento sino por el Nintendo en la sala de su casa.
La guerra se convierte también en algo cada vez más impersonal, donde no se conoce el rostro del enemigo porque todo se hace a distancia: los misiles inteligentes se dirigen inteligentemente a las casas de los civiles, los satélites interrumpen las comunicaciones del enemigo situado al otro lado del planeta, y ahora los robots masacrarán comunidades enteras sin tener siquiera que usar nuestros propios ojos para disfrutar del espectáculo de la guerra, la sangre y la miseria.
Vale la pena ver el siguiente video donde se enaltecen las cualidades de tan bella invención humana. Sorprenden algunas frases sobre este “Smart, wheeled assassin” (este inteligente asesino sobre ruedas”): al entrar a una sala de tiro, el narrador afirma temeroso que es necesario tomar todas las precauciones debidas, ya que “Anything can happen when a robot is given a machine gun” (“Cualquier cosa puede pasar cuando se le da a un robot una ametralladora”).
Por lo menos, y para tranquilidad de todos, el robot cuenta con un “Kill Switch”, un botón con el cuál se desactivará automáticamente, permitiéndonos “matar la unidad si se vuelve loca” (sic). ¡Gran idea! A nadie le gustaría tener que apretar las teclas Ctrl + Alt + Supr para poder destrabar a un robot asesino.